Hace ocho años moría Southern Halo, pero todo el turf argentino sabía que no iba a desaparecer, que se iba a seguir hablando de él y llenando páginas ilustres por años. Con sus hijos y con los hijos de sus hijos. Lleva ganadas once estadísticas de abuelos maternos consecutivas y tres distinciones Carlos Pellegrini, las tres desde que el Jockey Club instituyó el reconocimiento a esta franja de reproductores. Siempre, la admiración va hacia una trayectoria que excedió todos los cánones, extraordinaria; a la vigencia interminable y a los caballos que honraron el nombre del abuelo formidable. Pero es de toda justicia valorar una sensacional conquista más por aquellos sementales a los que superó. Por caso, los que esta vez integraron la terna de los Pellegrini: Bernstein e Intérprete, dos grandes padrillos, que también dejan su marca en el élevage argentino. Pues la historia de Southern Halo también es ésa, la de hacer su huella dejando atrás a competidores enormes, prolíficos y que actuaron en haras de gran prestigio.